
El ‘Bombillo' fue el segundo equipo más goleador y tuvo el arco menos vencido en la primera etapa.
Los puntos obtenidos de visitante (22) fueron el factor decisivo para que Emelec ganara la primera etapa del Campeonato Nacional. Tres unidades de bonificación obtuvieron los azules para los cuadrangulares finales del torneo y con la posibilidad de aumentarlos a cuatro si gana el grupo 2 del hexagonal que inicia este fin de semana.
Los números son contundentes, de los 13 partidos en los que el ‘Bombillo' sumó tres puntos, siete fueron de visitante. Anotó 14 goles menos que Liga Deportiva Universitaria de Quito (44) que se colocó en segundo lugar, pero solo recibió 17, lo que hizo del arco que custodia Marcelo Elizaga el menos batido de esta etapa.
La campaña de los azules no empezó de forma regular. Las críticas recayeron sobre el técnico Gabriel Perrone cuando los ‘millonarios' se ubicaban en el último lugar de la tabla sin unidades en la tercera fecha del campeonato 2009. Pero la historia cambió radicalmente cuando empezaron a sumar en otras canchas, lo que se dio en la sexta fecha, en su visita al Olmedo en Riobamba y obtuvieron el primer punto fuera del Capwell al igualar sin goles.
Perrone y sus dirigidos habían soportado las arremetidas de los aficionados, y varios sectores de los medios se preguntaban si el técnico argentino estaba en condiciones de hacer del ‘Ballet azul' un elenco protagonista, que aspire a ganarse uno de los cuatro cupos para la instancia final del torneo nacional o clasificar a la Copa Sudamericana. La cuota extranjera, salvo el argentino Facundo Coria, también recibió los cuestionamientos por no marcar una diferencia en el equipo.
No obstante, los números hicieron que las opiniones sobre el estratega y su oncena cambiaran.
Emelec no exhibía un fútbol vistoso, pero era efectivo y eso es lo que importa al término de la primera etapa en la que se confirmó que los ‘eléctricos' basaron su éxito en los resultados más que en el espectáculo.
El equipo buscaba ganar y lo lograba, no se complicaba en jugar bonito o sobresalir, Emelec jugaba simple y ganaba y a fin de cuentas esto le dio la punta en la primera etapa, los jugadores cumplieron y esto ayudó para que el equipo, aunque no jugara bien, termine ganando.
Si el empate en Riobamba fue un impulso para el conjunto emelecista, más fue la victoria ante Deportivo Quito en el Atahualpa (1-0), lo que marcó un antes y un después en el Emelec de Gabriel Perrone. Llegaron triunfos importantes de local (goleada 5-1 sobre Espoli) y también de visitante (2-1 ante Macará en Ambato), aunque la crítica al juego y la actuación de los elementos extranjeros seguían en el tapete de debate, lo que provocó reacciones desde irónicas, como las de Perrone, o amargas, como las de Elizaga, porque los azules ganaban, pero no gustaban.
La base de Emelec es que ha tenido una buena defensa. Es un bloque sólido, esto a tal punto de que si el equipo no jugaba bien, sus defensas eran los encargados de mantener la calma y ser los artífices para sacar los resultados. También destaco que el sector defensivo fue gravitante en los resultados de los ‘millonarios'; indica que el equipo, en general, fue muy compacto. Además, siempre luchó hasta el final de cada encuentro y eso se notó en partidos como el que empató con Liga de Quito en el Capwell, donde rescató un empate o como el del domingo donde logró el triunfo en los minutos de descuento ante Liga de Portoviejo.
En la fecha 16 los azules -con su triunfo en Manta (1-0) ante el conjunto local- tomaron el liderato en la tabla de posiciones y desde entonces mantuvieron una regularidad que les permitió tener como único adversario capaz de quitarles su condición de puntero a Liga de Quito.
El equipo de Perrone no manejaba mayores variantes, pero con una buena base de titulares logró terminar como líder de la primera etapa, algo digno de aplaudir, estoy convencido de que otro de los ‘secretos' del éxito fue que los jugadores entendieron la filosofía de juego de Perrone y esto fue fundamental para que plasmen en la cancha lo que él quería.
El técnico mostró buen carácter al mantener una forma establecida de trabajo, él trató de perfeccionar a 16 jugadores nuevos y lo logró, Emelec ganó con lo justo, en los últimos minutos, en los adicionales y con goles de los volantes -David Quiroz, Silvano Estacio o Facundo Coria- o de los defensas, pero no de los delanteros. Algo que también se carga en las cuentas negativas del ‘Bombillo', pero que no tiene peso en el balance general, que habla de un equipo que volvió a la etapa final después de dos años de ausencia, que fue protagonista y capaz de romper la hegemonía de los clubes de Quito en los últimos años.
Los puntos obtenidos de visitante (22) fueron el factor decisivo para que Emelec ganara la primera etapa del Campeonato Nacional. Tres unidades de bonificación obtuvieron los azules para los cuadrangulares finales del torneo y con la posibilidad de aumentarlos a cuatro si gana el grupo 2 del hexagonal que inicia este fin de semana.
Los números son contundentes, de los 13 partidos en los que el ‘Bombillo' sumó tres puntos, siete fueron de visitante. Anotó 14 goles menos que Liga Deportiva Universitaria de Quito (44) que se colocó en segundo lugar, pero solo recibió 17, lo que hizo del arco que custodia Marcelo Elizaga el menos batido de esta etapa.
La campaña de los azules no empezó de forma regular. Las críticas recayeron sobre el técnico Gabriel Perrone cuando los ‘millonarios' se ubicaban en el último lugar de la tabla sin unidades en la tercera fecha del campeonato 2009. Pero la historia cambió radicalmente cuando empezaron a sumar en otras canchas, lo que se dio en la sexta fecha, en su visita al Olmedo en Riobamba y obtuvieron el primer punto fuera del Capwell al igualar sin goles.
Perrone y sus dirigidos habían soportado las arremetidas de los aficionados, y varios sectores de los medios se preguntaban si el técnico argentino estaba en condiciones de hacer del ‘Ballet azul' un elenco protagonista, que aspire a ganarse uno de los cuatro cupos para la instancia final del torneo nacional o clasificar a la Copa Sudamericana. La cuota extranjera, salvo el argentino Facundo Coria, también recibió los cuestionamientos por no marcar una diferencia en el equipo.
No obstante, los números hicieron que las opiniones sobre el estratega y su oncena cambiaran.
Emelec no exhibía un fútbol vistoso, pero era efectivo y eso es lo que importa al término de la primera etapa en la que se confirmó que los ‘eléctricos' basaron su éxito en los resultados más que en el espectáculo.
El equipo buscaba ganar y lo lograba, no se complicaba en jugar bonito o sobresalir, Emelec jugaba simple y ganaba y a fin de cuentas esto le dio la punta en la primera etapa, los jugadores cumplieron y esto ayudó para que el equipo, aunque no jugara bien, termine ganando.
Si el empate en Riobamba fue un impulso para el conjunto emelecista, más fue la victoria ante Deportivo Quito en el Atahualpa (1-0), lo que marcó un antes y un después en el Emelec de Gabriel Perrone. Llegaron triunfos importantes de local (goleada 5-1 sobre Espoli) y también de visitante (2-1 ante Macará en Ambato), aunque la crítica al juego y la actuación de los elementos extranjeros seguían en el tapete de debate, lo que provocó reacciones desde irónicas, como las de Perrone, o amargas, como las de Elizaga, porque los azules ganaban, pero no gustaban.
La base de Emelec es que ha tenido una buena defensa. Es un bloque sólido, esto a tal punto de que si el equipo no jugaba bien, sus defensas eran los encargados de mantener la calma y ser los artífices para sacar los resultados. También destaco que el sector defensivo fue gravitante en los resultados de los ‘millonarios'; indica que el equipo, en general, fue muy compacto. Además, siempre luchó hasta el final de cada encuentro y eso se notó en partidos como el que empató con Liga de Quito en el Capwell, donde rescató un empate o como el del domingo donde logró el triunfo en los minutos de descuento ante Liga de Portoviejo.
En la fecha 16 los azules -con su triunfo en Manta (1-0) ante el conjunto local- tomaron el liderato en la tabla de posiciones y desde entonces mantuvieron una regularidad que les permitió tener como único adversario capaz de quitarles su condición de puntero a Liga de Quito.
El equipo de Perrone no manejaba mayores variantes, pero con una buena base de titulares logró terminar como líder de la primera etapa, algo digno de aplaudir, estoy convencido de que otro de los ‘secretos' del éxito fue que los jugadores entendieron la filosofía de juego de Perrone y esto fue fundamental para que plasmen en la cancha lo que él quería.
El técnico mostró buen carácter al mantener una forma establecida de trabajo, él trató de perfeccionar a 16 jugadores nuevos y lo logró, Emelec ganó con lo justo, en los últimos minutos, en los adicionales y con goles de los volantes -David Quiroz, Silvano Estacio o Facundo Coria- o de los defensas, pero no de los delanteros. Algo que también se carga en las cuentas negativas del ‘Bombillo', pero que no tiene peso en el balance general, que habla de un equipo que volvió a la etapa final después de dos años de ausencia, que fue protagonista y capaz de romper la hegemonía de los clubes de Quito en los últimos años.
Gracias a Carlitos por su informe.
1 comentario:
BOMBILLO CAMPEON 2009
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